Levantarse a las 5.20 de la mañana, en mis vacaciones podrÃa sonar como una tortura, pero esto fue muy lejano de la realidad, cuando te levantan con una rica taza de mate calientito y cuando sabes que te espera un dÃa maravilloso, te levantas con gusto y entusiasmo.
Detalles y mas detalles, la experiencia estuvo llena de estos y otros mas que hicieron la experiencia inolvidable.
El pase de la montaña Salkantay fue precioso pero sobre todo mágico; el trabajo de grupo, el animo de los compañeros, el trato y motivación provista por los guÃas permitieron un viaje placentero, seguro y sobre todo significativo.
El guÃa (VÃctor) tiene todas las destrezas de liderazgo requeridas para un viaje de senderismo y aventura, sin embargo me gustarÃa resaltar sus destrezas de comunicación y su don de gente. Ciertamente su mayor recurso es su personal (todos) que hicieron de esta una experiencia grata y no me canso de repetir mágica.
Gracias a todos, VÃctor, Robert, Raul, Michael y aquellos cuyo nombre no recuerdo. Un abrazo y éxitos.